• Juliana Estrada

Desmintiendo los mitos que giran alrededor de la visión: cultura con GEO

Por: Juliana Estrada

Un tema muy controversial han sido todos los mitos que escuchamos en repetidas ocasiones sobre “hábitos saludables” para la visión.

Enigmas como el trasplante de ojos o algunas enfermedades, si es bueno o no utilizar lentes y un sinfín de especulaciones que nos dejan en la duda y nos hacen cuestionar si son o no ciertas.


Teniendo en cuenta todo esto, partiremos este camino por los diferentes mitos que giran alrededor de la visión con uno de los más comunes y que muchas personas temen:

Las gafas empeoran la visión. Lo cierto es que si usted padece alguna enfermedad o afección en la vista, el no utilizar gafas y hacer caso omiso a las señales que sus ojos le envían es muchísimo peor. Por el contrario, el hacer uso de ellas disminuye los esfuerzos que se deben hacer cuando no se tiene una óptima percepción de las cosas que están en su entorno; adicionalmente, el utilizar lentes no es sinónimo de que sus ojos no están sanos, ya que los defectos de refracción (o defectos ópticos) son consecuencia de una serie de variantes que pueden ir desde el tamaño de su ojo hasta cambios dados por la edad.

Ahora bien, conociendo esto, hay muchas personas que acceden a usar gafas, pero que piensan que al hacerlo constantemente se creará cierta “dependencia”.

A ellas, y como decíamos anteriormente, los lentes le permitirán hacer menos esfuerzos es sus actividades diarias, evitando que aumente de manera acelerada la progresión de su fórmula, y recuerde, consulte a su optómetra y siga sus indicaciones.


Por otro lado, también encontramos los mitos que giran entorno a ver televisión muy cerca de la pantalla, leer con poca luz o torcer los ojos. Iniciemos con lo más enigmático para muchos: ¿Que si torcer los ojos lo va a dejar bizco de por vida? Falso, ya puede seguir jugando con sus amigos a ello. Verá, los músculos extrínsecos del globo ocular, distribuidos de manera específica alrededor de su ojo, permiten que este tenga una amplia movilidad y pueda dirigir la mirada hacia diferentes puntos sin necesidad de permanecer involuntariamente en esa posición; el estrabismo (ojos bizcos) es una desviación ocular que consiste en la incapacidad de los dos ojos para mantener la alineación correcta y funcionar juntos como un equipo.




Ahora echemos un vistazo a los mitos sobre estar muy cerca de las pantallas digitales. Cuando éramos pequeños nuestra madre nos repetía ¡aléjate de la pantalla que te vas a dañar los ojos! pues lo que realmente genera esto, así como permanecer mucho tiempo frente a un computador es fatiga visual. No es una enfermedad, pero sí genera diferentes síntomas como dolor de cabeza, visión borrosa temporal o ardor en los ojos. Sin embargo, el sentarse muy cerca del tv o estar adoptando distancias incorrectas como cuando acercas mucho el celular a tus ojos puede ser señal de que una persona es miope, razón por la cual se recomienda consultar a un optómetra.


Y aprovechando que estamos hablando de fatiga ocular, buenas noticias, el leer con poca luz no daña la vista, sí la agota considerablemente puesto que se hace un esfuerzo adicional para lograr ver las palabras escritas en su libro. En este caso, es recomendable hacer pausas para descansar su visión, procurar trabajar o leer con la luz del día y utilizar lágrimas artificiales para lubricar sus ojos.


Hablemos ahora un poco de ciencia y genética. Para empezar, se sabe que muchas personas se guían únicamente de los genes de papá y mamá para definir ciertos aspectos de la anatomía de los bebés. Por ello, se suele creer que si los dos padres tienen ojos cafés, por citar un ejemplo, su hijo o hija también tendrá ese color en su iris, pero la realidad es que, aproximadamente, son 16 tipos de genes diferentes los que toman la responsabilidad de la cantidad y distribución de melanina (pigmento que define la tonalidad de los ojos, piel y cabello) en el cuerpo, razón por la cual existen muchos casos en los que los padres pueden tener los ojos claros, y sus hijos oscuros.


Continuando con la ciencia, uno de los mitos más comunes acerca de las personas que sufren de daltonismo es que estas ven las cosas a blanco y negro. El daltonismo, en primera instancia, es una afección en la cual el ojo distingue solo ciertos colores de la gama cromática, y su forma más grave es la acromatopsia, una afección poco común donde las personas solo distinguen sombras de gris.


Y para cerrar esta lista de mitos alrededor de la visión, culminamos con el trasplante de ojos. Este es un órgano que se encuentra conectado a su cerebro mediante el nervio óptico, el cual está formado por más de un millón de fibras nerviosas que, una vez al ser “cortadas”, es imposible volverlas a conectar. No obstante, sí es cierto que se pueden trasplantar diferentes partes del ojo tales como la córnea, una membrana transparente que constituye la parte anterior del globo ocular y se halla delante del iris.